Sumario: | Sergio Ramírez, galardonado con el premio Cervantes en 2017, termina su trilogía protagonizada por el inspector Dolores Morales con Tongolele no sabía bailar (2021). En esta novela, el protagonista ya no es miembro de la Policía Nacional como en la primera, ni el detective privado de la segunda novela, sino un perseguido en su propia patria. A pesar de la clandestinidad, realiza varios viajes y desplazamientos: 1) cruza ilegalmente la frontera entre Honduras y Nicaragua; 2) se sitúa en lugares inseguros como efecto del régimen represivo de Daniel Ortega y Rosario Murillo; 3) viaja mentalmente al pasado de la Revolución Sandinista; 4) abre nuevos espacios de investigación a través de las redes sociales; 5) sobrepasa los límites emocionales. En este artículo, se analizan estas transgresiones y multiplicaciones de los espacios narrados mediante herramientas de la narratología y cartografía literaria. Acorde a esto, se muestra que el estatus precario del inspector resulta en una fragmentación de la investigación criminal.
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